Elena Bargues

Moda y curiosidades en 1920.

La huelga de tranviarios, entre otras muchas que se produjeron a lo largo de 1920, afectó al Sardinero, hasta el punto de que los hosteleros se unieron y amenazaron con cerrar los locales de servicio al público en pleno verano de seguir adelante.

Mis protagonistas, como otros muchos alojados en el Sardinero, a causa de la huelga de tranviarios, intentaron alquilar un auto para poder desplazarse. Sin embargo, no eran los primeros con esa idea y, ante la falta a autos, alquilaron motocicletas con sidecar de la casa Indian en un concesionario de la plaza de Pombo.

La fiesta de la Rosa fue patrocinada por los duques de Santa Elena. Se postulaba por la ciudad y, a cambio de un donativo, entregaban una rosa. Los fondos eran para financiar la investigación de la tuberculosis así como para ayudar a los hospitales y niños que padecieran la enfermedad.

La casa de veraneo de los duques de Santa Elena se llamaba Quinta Bella Vista, y la duquesa la cedió para crear un hospital para la tuberculosis infantil que recibió el nombre de su excelencia: Clotilde.

Hoy día sigue siendo un hospital: Santa Clotilde, en la avenida Altamira, aunque ya no está orientado a los niños y, en cuanto se descubrió la vacuna, abandonó su exclusiva dedicación a los enfermos de tuberculosis.

Elena Bargues